sábado, 13 de noviembre de 2010

Lectura Educación para todos

En la semana que concluyó revisamos someramente las políticas educativas impulsadas por el gobierno mexicanoen la segunda mitad de los años setenta. Para reforzar lo visto, incluyo ahora un artículo tomado de la revista Educación 2001. Va enseguida.


EDUCACIÓN PARA TODOS

Antonio Gómez Nashiki*

El origen
Con la renuncia de Porfirio Muñoz Ledo como titular de la SEP, en noviembre de 1977, muchas especulaciones se dieron cita en torno a la labor hasta ese momento desarrollada, así como su posible continuidad en materia educativa. Fernando Solana, nuevo secretario, respetó gran parte de lo realizado y lo estructuró en cinco grandes objetivos: 1) ofrecer educación básica a todos los mexicanos, especialmente niños, 2) vincular la educación terminal con el sistema de producción de bienes y servicios, social y nacionalmente necesarios, 3) elevar la calidad de la educación y 5) elevar la eficiencia administrativa del sistema. Los objetivos se descomponían en metas, de la primera de ellas es de donde desprende el programa de educación para todos: […] asegurar la primaria completa a todos los niños, castellanizar y proporcionar la primaria bilingüe a la población indígena, proporcionar a la población adulta la oportunidad de recibir la educación básica o complementarla en su caso; ampliar la educación preescolar; ofrecer la secundaria técnica, según necesidades de cada zona…1

Una ambiciosa cruzada educativa
El Programa Nacional de Educación a Grupos Marginados se instrumentó el 29 de marzo de 1978, bajo la presidencia de José López Portillo y con el objetivo de:
Asegurar a todos los mexicanos el uso del alfabeto y la educación fundamental indispensable para que mejoren por sí mismos, individual y colectivamente, la calidad de su vida.
Bajo el lema de “Educación para todos”, el programa plantaba de inicio una ambiciosa cruzada que, en términos generales, coordinaría la SEP, bajo un nuevo esquema de desconcentración; se planteaban como metas las siguientes:
1. Asegurar a todos los mexicanos la educación primaria.
2. Impulsar la enseñanza del castellano a quienes carecen de él.
3. Ampliar decididamente la educación para adultos, no sólo con una gran campaña de alfabetización, sino procurando que quienes aprendan a leer y escribir cubran estudios complementarios y queden integrados a actividades culturales o de capacitación, o a ocupaciones productivas en donde utilicen el alfabeto.

Los marginados
Con una definición muy amplia de marginados, pero poco focalizada regionalmente de en dónde se ubicaban, el programa establecía como único mecanismo de solución a la educación:

Obviamente hay diferentes grados de marginación y marginación en diferentes aspectos de la vida. Pero la marginación extrema, desde el punto de vista no sólo cultural sino también económico, social e incluso político, se da entre quienes no tienen la posibilidad de utilizar el alfabeto para integrarse a la sociedad nacional.2

En este sentido, la idea educativa del programa se apoyaba en una concepción redencionista, que era la siguiente:

En la educación está la clave de la calidad de vida. Con ella se inicia el proceso que lleva al individuo a la riqueza o a la pobreza, a la participación social a la marginación, a la libertad o a la dependencia.3
El programa respondía, de acuerdo con su diagnóstico, a solucionar un enorme déficit educativo que en términos muy generales se planteaba de la siguiente manera:
7 millones de adultos analfabetos… 13 millones de alfabetizados no han terminado su primaria… dos millones de niños en edad escolar que carecen de escuela primaria, 200 mil jóvenes cumplen 15 de edad sin haber aprendido a leer, cerca de un millón de mexicanos no habla español.4

Desconcentración de la SEP
De acuerdo con el plan trazado, los gobiernos estatales tendrían una relación distinta, bajo el impulso del secretario de Educación, que había hecho pública la idea de desconcentrar el pesado aparato burocrático de la SEP. En este caso la participación de los estados sería más directa, las razones que se argumentaban eran las siguientes:

[…] en primer lugar fortalecerá el federalismo; en segundo multiplicará el esfuerzo; en tercero, aumentará la eficiencia al promover tratamientos regionales: cada entidad tiene sus propias características, sus recursos, su capacidad organizativa, su propia voluntad para la acción, el presidente de la República decía al respecto: “quiero convocarlos, señores gobernadores, en un acto federalista, para que se sumen, aceptando las responsabilidades en su territorio de este programa, a conducir con nosotros… este elemental esfuerzo de justicia que todo el país debe a sus marginados”.5

Esta nueva relación con los estados implicaba para ellos una erogación considerable, por lo que el programa contemplaba un fondo especial de mil millones. La distribución estatal de este recurso estaría en función de: primero “al esfuerzo que cada uno realice para reunir recursos adicionales destinados al Programa” y, segundo, procurando asignar proporcionalmente mayores recursos a los estados que más lo necesiten. Incluso se contemplaba que, en caso de que algún estado decidiera no participar, la SEP en consecuencia intervendría para poner en funcionamiento el programa.
En lo que se refiere a los aspectos de apoyo técnico-pedagógico, la secretaría ofrecía manuales de organización y los materiales técnicos y pedagógicos necesarios para iniciar el programa, así como el apoyo de promotores municipales y locales.
Para asegurar el funcionamiento y seguimiento de las acciones estatales, se proponía la creación de un comité presidido por el propio gobernador y en el que participaría el delegado general de la SEP en la entidad; de igual forma se invitaba a la creación de los comités municipales y locales,6 tomando como modelo la organización estatal.

Programa de Primaria para todos los niños
El objetivo de este programa era lograr que todos los niños con edad entre seis y 14 años tuvieran la oportunidad de ingresar a la primaria y la posibilidad de terminarla, así como mejorar la calidad de su educación. Las estrategias eran las siguientes:
Proporcionar la participación en el Programa de los gobiernos estatales y municipales… Alcanzar el equilibrio educativo entre los estados y dentro de los mismos… impulsar la desconcentración administrativa de la SEP… Crear una coordinación nacional del Programa, con un año de duración, para sentar las bases de operación del mismo…7

Los principales problemas a los que se enfrentó el programa al ponerse en marcha fueron los siguientes: carencia reinformación geográfica actualizada y veraz para programar las actividades oportunamente, ausencia de una infraestructura adecuada para apoyar los lineamientos generales del programa: falta de recursos humanos capacitados para manejar adecuadamente el plan.

Programa de Castellanización
Este programa comprendía dos proyectos: a) castellanización de preescolares y b) albergues escolares. Los objetivos eran lograr que los niños indígenas preescolares iniciaran el aprendizaje del castellano…”Procurar que el castellano cumpla plenamente con su función de vínculo entre todos los mexicanos.”
El principal problema, de acuerdo con la evaluación hecha un año después, fue la dispersión tan grande que mostraba la población. Pese a ello, con la modalidad implementada por la SEP de albergues par niños, se trato de paliar la situación pero en la mayoría de los casos no fue suficiente. Como era de esperarse, las difíciles condiciones rurales hacían muy problemática la implementación de la estrategia educativa. Los problemas iban desde la falta de maestros capacitados, hasta el franco rechazo de las comunidades. Este programa se inspiraba, con mucho en los recuerdos de las misiones culturales de la época vasconceliana. El problema de alfabetizar en un ámbito rural fue expuesto por Muñoz Izquierdo quien, en el marco de una investigación realizada para evaluar este programa, apuntaba lo siguiente:
no puede negarse que la alfabetización constituye por sí misma un valor deseable… pero los responsables de la ejecución del programa… deben percatarse de añadir a éste proyectos destinados a modificar las condiciones estructurales del campesino, si se desea que la instrucción proporcionada a este sector contribuya a mejorar la condición de vida de la población.8

Programa de Educación para Adultos
A diferencia de los anteriores, este programa enfrentó una carencia de recursos, por lo que fue instrumentado en forma piloto en un inicio; por otra parte, también se experimentó un rechazo de los adultos hacia la nueva experiencia educativa y no se contaba con los recursos de la tecnología educativa apropiada para apoyarlos. De igual forma, existía una dispersión geográfica que impedía facilitar la enseñanza a sectores amplios de los educandos potenciales. Por último, la escasez de especialistas en educación de adultos y en sistemas abiertos y a distancia fue un factor que pesó mucho para la buena realización de las estrategias planteadas.
El programa Educación para Todos se dio en un contexto que parecía favorable, en el que las expectativas de la economía del país resultaban positivas, sin embargo, al cumplir un año el panorama económico nacional se modificó drásticamente, al grado de enfrentar una de las crisis económicas más severas de todos los tiempos, factor que trastocó los fines establecidos originalmente en este ambicioso proyecto.

Notas
1 Véase Ernesto Meneses, Tendencias educativas oficiales en México, México, CEE-UIA, 1997, P. 20.
2 Ibid, p. 11
3 Ibidem.
4 Educación para todos, México, SEP, 1978.
5 Palabras del Presidente de la República, pronunciadas el 29 de marzo de 1978 durante la ceremonia que puso en marcha el Programa Nacional de Educación a Grupos Marginados.
6. Ibid, p. 15
7. Ibid, p. 43
8 Citado en Ernesto Meneses, op. cit.

Fuente: revista Educación 2001, México, 2007, Año V. # 57, Febrero 2000

No hay comentarios:

Publicar un comentario